La zona cero
Este año la empresa Citromax anunció que, después de varias décadas de presencia en la localidad de Tafí Viejo, va a radicarse en el departamento Monteros. El motivo es que la citrícola está acusada de contaminación ambiental, y en lugar de gastar dinero en reacondicionar su fábrica para minimizar el impacto ecológico, optaron por seguir operando igual que ahora pero en otro punto de la geografía provincial.
La actitud de esta empresa de capitales extranjeros es repudiable, pero, lamentablemente, eso que hacen no es una maniobra únicamente suya, ni un artilugio usado sólo por el sector privado: ante problemas similares el Estado de Tucumán hace exactamente lo mismo. Ello lo ejemplifica el caso de los megabasurales que existen en nuestra provincia.
Este año la empresa Citromax anunció que, después de varias décadas de presencia en la localidad de Tafí Viejo, va a radicarse en el departamento Monteros. El motivo es que la citrícola está acusada de contaminación ambiental, y en lugar de gastar dinero en reacondicionar su fábrica para minimizar el impacto ecológico, optaron por seguir operando igual que ahora pero en otro punto de la geografía provincial.
La actitud de esta empresa de capitales extranjeros es repudiable, pero, lamentablemente, eso que hacen no es una maniobra únicamente suya, ni un artilugio usado sólo por el sector privado: ante problemas similares el Estado de Tucumán hace exactamente lo mismo. Ello lo ejemplifica el caso de los megabasurales que existen en nuestra provincia.



